Patologías genéticas

El Dálmata es, en términos generales, una raza bastante sana que no padece grandes patologías vinculadas a la genética, pero sí hay que tener algunas en cuenta:

La sordera-

Como se especifica en el estándar de la raza, el Dálmata es un perro propenso a padecer sordera por motivos y cuestiones genéticas. Es el problema más grave y más extendido a nivel mundial, y también el más conocido. Se ha relacionado la sordera con el factor de la poca pigmentación y la presencia de ojos azules. Es importante que, antes de adquirir un Dálmata, se asegure la correcta audición de los progenitores mediante las pruebas audiométricas, comúnmente conocidas como el test BAER. Es importante tener en cuenta el resultado del mismo y conocer el umbral de audición de nuestro perro. Un perro con audición correcta debe ser +/+ en las pruebas de audiometrías, lo que demostrará que el perro es oyente de ambos oídos (audición bilateral). Si los resultados dan +/- significa que el perro tiene audición unilateral, por tanto que es sordo de alguno de los dos oídos. Si da -/- significa que el perro es sordo completamente.
Este resultado no será variable a lo largo de la vida del perro.

Esta prueba se realiza siempre por un veterinario especialista en neurología cuando el cachorro tiene unas 5-6 semanas de vida aproximadamente, y garantiza la audición del perro y de sus posibles descendientes. También se puede realizar cuando el perro es adulto si no se ha realizado antes, pero en todo caso, no sería adecuando hacerlo a esta edad si hay una motivación para la cría, ya que siempre se debe conocer el resultado de toda la camada si se reconoce este fin. Que el perro sea oyente no descarta que porte sordera en su genética.

Ácido úrico alto- Urolitiasis

Bien es conocida (cada vez más) la predisposición del Dálmata en formar urolitos de urato o comúnmente llamados «cristales» de urato que se pueden hallar en el trato urinario, y que pueden llegar a afectar gravemente la salud del riñón. Los Dálmatas padecen un trastorno genético, una mutación en el gen SLC2A9 que limita la acción de la enzima uricasa, formando más ácido úrico de lo normal en su orina y excretando ácido úrico como producto de deshecho del metabolismo nitrogenado, en lugar de excretar urea como hacen el resto e razas. Una dieta alcalina ligeramente por encima de pH 7 y con aportación baja de purinas* (evitando siempre carnes rojas, carnes de res y pescado azul) es un factor clave a tener en cuenta para evitar el desarrollo de problemas derivados de un nivel de ácido úrico elevado.

Actualmente se está intentando mejorar esta condición y reducir el problema. Muchos criadores en Europa están comenzando a seleccionar Dálmatas mejorados genéticamente que son portadores del gen del ácido úrico bajo/normalizado: son los conocidos dálmatas «LUA» (Low Uric Acid). En Europa cada vez se encuentran más ejemplares y ya no son tan difíciles de conseguir como hasta hace años. Algunos criadores como «Somora´s Dalmatiner» y «Aus dem Hause Punctum» en Alemania, «Tyrodal» y «Dalstorm Dalmatians» en Inglaterra, «Spotrain Dalmatians» en Italia y «Vallée de la Chesnaie» en Francia entre ya muchos otros, están luchando por aumentar el número de ejemplares con esta cualidad.
En España solo se encuentran tres criadores de Dálmata LUA en activo.

Podéis encontrar toda la información en el apartado LUA’s.

Alergias- 

El Dálmata, como todo perro de manto blanco, puede mostrar predisposición a sufrir alergias y/o irritaciones en la piel debido a la «debilidad» que tiene el pelo blanco frente al resto de colores. Estas reacciones pueden darse ante los cambios de estación, la exposición a un ambiente muy húmedo o en contacto directo con determinadas árboles o plantas que puedan estar, o no necesariamente, en proceso de polinización. El Dally rash, es un proceso inflamatorio alérgico típico en la raza que puede generar estas respuestas frente a los escenarios mencionados, aunque también puede ser respuestaa a un estado o factor estresante.

La picadura de insectos o determinados ingredientes de su alimentación pueden provocar también reacciones, aunque en este último caso es mucho menos común.

Normalmente la genética ayuda a descartar problemas crónicos como la atopia ambiental/alimentaria que puede pasar de padres a hijos, aunque la predisposición a sufrir alguna reacción alérgica a lo largo de la vida del perro también es causada inevitablemente por el manto blanco del Dálmata. Por ello es importante mantener una buena higiene con los cepillos adecuados, bañar poco para no dañar ni eliminar la capa dérmica protectora, y si se hace, usar los productos adecuados para el cuidado del pelo del Dálmata.